Miro el cielo, tratando desesperadamente de encontrar la secuencia correcta de palabras que me permita alcanzarlo.
Me recuerda un poquito a un capitulo de "La historia interminable" de Michel Ende en el cual Bastian llega a la ciudad de los Antiguos emperadores, estos juegan "El juego de la arbitrariedad" lanzando una especie de dado de letras cuyos resultados van registrando, cada ciertos años aparecen palabras, "si se sigue jugando cien años, mil años, cien mil años, con toda probabilidad saldrá una vez, por casualidad, un poema. Y si se juega eternamente tendrán que surgir todos los poemas, todas las historias posibles, y luego todas las historias de historias."
Pero nadie tiene tanto tiempo, no solo basta que sean las palabras correctas, sino que no sean dichas demasiado tarde.